domingo, 19 de julio de 2009

Emigrar

Después de varios años viajando - y estando - conocí muchos argentinos en el mundo! Inevitablemente siempre hay una conexión mayor con un connacional, por haber nacido cerca creo o por hablar casi el mismo idioma! Es cierto que no nos gustamos entre nosotros, aunque no estoy tan seguro cuan diferente es para otras nacionalidades, pero nos reconocemos y nos acercamos.

Entre ellos, muchos son los que emigraron en 2001 - 2002, algunos en 1989 y otros en cualquier tiempo. Todos supieron pasar malos momentos, algunos incluso llegaron a pasar hambre.

Lo que he aprendido de ellos es que no son las mismas personas que eran antes de emigrar.

Les iba mal en Argentina, sin trabajo, sin estabilidad, sin ver un futuro, sin proyección, solo con compasión ajena y esperanza propia, hasta que se cansaron de defender la nada.
Les va mejor en el exterior, ganaron tranquilidad, domingos de asado, amigos-familia, proyección y planes! Extrañan cosas, no muchas, tienen plata para volver cada 1 o 2 años, aunque cada vez vuelven menos porque prefieren gastarla en viajes y vida por acá, con su nueva y no tan nueva, estabilidad.

Todo cambió
¿Por que les va mejor ahora que en Argentina?
Simple respuesta, porque a España le va mejor que Argentina.

¿Por qué? ¿Por qué razón España es dueño de aquello que nosotros valoramos y no tenemos?
Fácil otra vez, por la cultura y las costumbres de su gente.

Los argentinos que emigraron, sea al país que fuere, cambiaron su cultura y sus costumbres!
Lo que piden los argentinos que emigran no tiene nada que ver con la política o con la economía -o no por lo menos en forma directa- sino que se trata de UN CAMBIO PERSONAL, Que solo es permitido por un cambio cultural, de ambiente, de pensamiento y de fuerzas.

Uno no puede arriesgar la poquita imagen de vivo y picaro que le queda para que se la destruyan por completo otros que no tienen la mas mínima voluntad de cambio, o no recibieron el email de la necesidad de cambio.
Si todos nos vamos a dejar de colar en la fila, yo me dejo de colar también. Empieza con la cola, y es una bola de nieve que sigue por la corrupción y por dar el mayor esfuerzo en el trabajo y eso hace un país grande.

Los emigrados no son los mismos que en nuestro país, no actúan igual, no trabajan igual, no manejan igual, no insultan igual, no se mueven igual, no se expresan ni caminan igual.
El viaje en avión los modificó. Por adaptarse al nuevo destino, con una cintura , una agilidad de puma, una inteligencia de americano, con rapidez de tren japonés, y una libertad de inglés, en el aire se adaptaron y cambiaron sus días! Con hambre de gloria! O como Maradona en el 86, tic tic tic a cobrar. Y todos con la boca abierta.
Sin la blabluberia francesa, sin la nostalgia, sin los trastornos italianos, ni las "paredes" españolas cambiaron así, en el aire, saltaron el muro como si no estuviera ahí, sabiendo que estaba, intuyendo que lo saltaban, pero sin mas esfuerzo que tener ganas, con una altura de lord. Disimulados y en silencio le pegaron un codazo de área a la herencia sin siquiera mirarla. Se liberaron.

Acá es vergüenza manejar mal, acá es vergüenza lastimar, acá es vergüenza no pagar, acá es vergüenza colarse, acá la vergüenza no es del tonto, es del que aporta. ¿Que importa? Lo que importa es que los argentinos podemos cambiar en un minuto, en 60 segundos la visión, la vida, los días y la realidad si lo queremos, solo necesitamos simular estar en uno de esos países.

No les va mejor porque cambiaron de país, les va mejor porque cambiaron.
La economía de Europa es diferente a la de Argentina porque la gente es diferente, hasta los inmigrantes de países como la Argentina, pasan migraciones y ya son distintos. Ya piensan antes de tirar basura en cualquier lado. Ese click es la diferencia de sus vidas, ese click se los provocó algo, España y su ambiente en este caso, pero también lo puede generar una corriente de pensamiento de cambio.

La vergüenza de parecer villero o pobre, que tan viva esta en la clase media argentina, (escondida en necesidad de mostrar bondad y de defender a lo que le tememos) debería transformarse en la vergüenza de no aportar al cambio primero y de no ser después.

La política nos adeuda el promover ese cambio, capacidad de llevarlo al exito tenemos, y la gente lo pide a gritos. Falta la orden de largada y disfrutar el camino.

1 comentario:

Superchic dijo...

no todos los argentimos somos iguales. Me gusta mas la cultura argentina que la española. Lo he descubierto hace poco pero es asi.

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